Calculadora de hipotecas

Estima la cuota mensual de una hipoteca fija o variable con el importe, plazo y tipo de interés que quieras comparar.

Paso 1 · Tipo de hipoteca

Selecciona si quieres calcular una cuota con tipo fijo o con Euribor más diferencial.

Modalidad

Paso 2 · Importe y plazo

Introduce el capital pendiente o préstamo inicial y el plazo total que quieres simular.

Paso 3 · Tipo de interés

Indica el tipo aplicable. La calculadora no trae el Euribor actualizado: introduce el dato que quieras simular.

Cuota y TAE indicativa La TAE se aproxima con los costes iniciales introducidos. No incluye seguros, productos vinculados, impuestos ni costes periódicos no informados.

Paso 4 · Resultado

La cuota se calcula con sistema francés de amortización, habitual en hipotecas con cuota constante.

Estimación inicial Introduce el importe y el tipo de interés para calcular la cuota.

La calculadora mostrará cuota mensual, total pagado e intereses estimados.

Cuota mensual 0,00 €
Total pagado 0,00 €
Intereses 0,00 €
Tipo aplicado 0,00%
TAE indicativa 0,00%
Cuota si el tipo sube +1 punto 0,00 €
Cuota si el tipo sube +2 puntos 0,00 €
Comparador de amortización anticipada

Introduce un importe de amortización para comparar cuota, plazo y ahorro financiero.

Nueva cuota · mismo plazo0,00 €
Nuevo plazo · misma cuota—
Ahorro · mismo plazo0,00 €
Capital tras amortizar0,00 €
ModalidadHipoteca fija
Importe usado0,00 €
Plazo usado30 años
Costes iniciales incluidos0,00 €
Fórmula aplicadaPendiente de datos

Cómo funciona el simulador de hipoteca

Solamente tienes que seguir estos 4 pasos:
  1. Tipo de hipoteca. Elige si simulas una hipoteca fija o una hipoteca variable. La fija usa un único tipo durante todo el plazo; la variable combina Euríbor y diferencial.
  2. Importe y plazo. Indica el capital pendiente o el préstamo inicial, y el plazo total en años. El simulador admite de 1 a 40 años.
  3. Tipo de interés. Introduce el tipo nominal anual: el tipo fijo pactado, o el que quieras comparar. Si es variable, añade el Euríbor y el diferencial por separado.
  4. Resultado. El simulador aplica el sistema francés de amortización y devuelve la cuota mensual, el total pagado y los intereses.

Cómo interpretar el resultado

La cuota mensual responde a la pregunta inmediata: si puedes pagarla o no. Como referencia de prudencia, suele recomendarse que no supere el 30-35 % de los ingresos netos del hogar.

No es una norma legal, sino un criterio de riesgo que las entidades aplican de forma orientativa al valorar una concesión.

Los intereses totales responden a otra pregunta distinta: cuánto te cuesta el préstamo. Y ahí es donde el plazo lo decide casi todo.

  • Plazo largo → cuota más baja, más intereses en total.
  • Plazo corto → cuota más alta, menos intereses en total.

No hay una opción mejor. Depende de tu capacidad de pago mensual y, sobre todo, de la estabilidad de tus ingresos.
Si facturas de forma irregular, una cuota más baja con plazo largo puede ser más prudente aunque salga más cara.

Qué tipos de hipoteca puedes simular

En España conviven tres modalidades. Cambia cómo se fija el tipo de interés y, con ello, cuánta certeza tienes sobre lo que pagarás dentro de diez años.

  • Hipoteca fija. Un único tipo nominal durante toda la vida del préstamo. La cuota no se mueve ni un euro, pase lo que pase con los tipos de interés. Pagas previsibilidad, y el precio de salida acostumbra a ser más alto que el inicial de una variable.

  • Hipoteca variable. El tipo se compone de un índice de referencia, habitualmente el Euríbor, más un diferencial fijo que aplica el banco.

    Tipo aplicable = Euríbor + diferencial

    El diferencial no cambia nunca: queda fijado en la escritura. El Euríbor sí, y es lo que hace que tu cuota suba o baje en cada revisión.

  • Hipoteca mixta. Un periodo inicial a tipo fijo, habitualmente los primeros años, y el resto a tipo variable. Cada vez más presente en la oferta bancaria.

Ningún tipo es mejor que otro por sí mismo. La elección depende de tu tolerancia al riesgo y del margen que tenga tu presupuesto para absorber una subida.

Preguntas frecuentes sobre el simulador de hipoteca

Las entidades suelen financiar en torno al 80 % del valor de tasación o de compra, el menor de los dos. Ese porcentaje se conoce como LTV o ratio préstamo-valor.

El 20 % restante sale de tus ahorros, más los gastos e impuestos de la operación. Como referencia, conviene tener disponible alrededor del 30 % del precio de la vivienda.

Además valoran tu capacidad de endeudamiento: que la suma de todas tus cuotas no supere aproximadamente el 35 % de tus ingresos netos. Son criterios orientativos y cada entidad aplica su propia política.

El TIN es el tipo nominal: el porcentaje que aplica el banco sobre el capital pendiente. Es el dato que usa este simulador para calcular la cuota. La TAE incorpora además las comisiones, los gastos y el plazo de la operación. Refleja el coste efectivo del préstamo y es la cifra que permite comparar ofertas de forma homogénea. Una hipoteca puede tener un TIN muy atractivo y una TAE alta si lleva asociadas comisiones o productos vinculados. Compara siempre por TAE.
La revisión es periódica y su frecuencia consta en la escritura: lo habitual es cada seis o doce meses. En esa fecha se toma el Euríbor vigente, se le suma tu diferencial y se recalcula la cuota para el periodo siguiente. No existe ningún límite legal general a la subida, salvo que tu escritura incluya un techo pactado. La cuota puede subir tanto como suba el índice de referencia. Por eso conviene simular escenarios con el Euríbor bastante por encima del actual antes de decidirte por una variable.

Desde la Ley 5/2019, de 15 de marzo, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, el reparto de gastos de formalización del préstamo está fijado por ley y no admite pacto en contra.

  • Paga el banco: notaría de la escritura del préstamo, Registro de la Propiedad, gestoría y el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados del préstamo.

  • Pagas tú: la tasación del inmueble, las copias de escritura que solicites y la comisión de apertura si está pactada.

Aparte van los impuestos de la compraventa, que siempre corresponden al comprador: ITP en vivienda de segunda mano, o IVA más AJD en obra nueva. Los tipos los fija cada comunidad autónoma, así que conviene comprobar el vigente en la tuya.

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