Cuándo pasar de autónomo a SL
Saber cuándo pasar de autónomo a SL es la pregunta que decide todo lo demás. Y la respuesta corta es que depende menos de tu facturación de lo que suele decirse.
Pasar de autónomo a SL suele empezar a compensar a partir de unos 40.000 € de beneficio anual, siempre que reinviertas parte de ese beneficio. Si extraes todo el dinero vía nómina o dividendos, el ahorro se reduce mucho. No te das de baja de autónomo: pasas a ser autónomo societario.
¿A partir de cuándo compensa?
La referencia habitual del sector sitúa el punto de inflexión entre los 40.000 y los 60.000 € de beneficio anual. Por debajo, la carga administrativa y los costes de la sociedad suelen comerse el ahorro.
El motivo es la diferencia entre los dos impuestos. Como autónomo tributas por IRPF, un impuesto progresivo cuyos tipos suben por tramos hasta el 45 %. La sociedad tributa por el Impuesto sobre Sociedades a tipo fijo.
Según la Agencia Tributaria, en 2026 las microempresas con cifra de negocios inferior a un millón de euros tributan al 19 % los primeros 50.000 € de base imponible y al 21 % el resto. Las entidades de nueva creación aplican el 15 % en el primer ejercicio con beneficio positivo y en el siguiente.
Cuándo pasar de autónomo a SL: el cálculo con números
Ese 19 % solo es tu tributación real si el beneficio se queda dentro de la sociedad. En cuanto te lo pagas como nómina o dividendos, vuelve a tributar en tu IRPF.
Con el mismo beneficio, la carga fiscal varía casi 6.400 € según qué hagas con el dinero:
| Concepto | Autónomo | SL reinvirtiendo | SL extrayendo todo |
| Cotización RETA | ~7.000 € | ~5.400 € | ~5.400 € |
| Impuesto sobre el beneficio | ~14.300 € | ~5.800 € | ~5.800 € |
| IRPF por nómina | — | ~3.700 € | ~3.700 € |
| IRPF por dividendos | — | — | ~5.100 € |
| Carga total | ~21.300 € | ~14.900 € | ~20.000 € |
Ejemplo con 60.000 € de beneficio anual, ya descontados los gastos.
Reinvirtiendo, el ahorro ronda los 6.400 €. Extrayendo todo, baja a unos 1.300 €, cifra que absorbe el coste de mantener la sociedad.
Puedes hacer una primera estimación con nuestra calculadora autónomo o empresa.
Qué implica pasar de autónomo a SL a nivel legal
No existe ningún trámite que transforme un autónomo en sociedad. Un autónomo es una persona física; una SL es una persona jurídica con su propio NIF, patrimonio y obligaciones.
Al pasar de autónomo a SL constituyes esa persona jurídica desde cero. Desde su alta censal, es ella quien factura, contrata y responde ante Hacienda. Tú pasas a ser socio y, normalmente, administrador, lo que se llama autónomo societario.
Pasas a cotizar como autónomo societario
Crear una SL no te libra de la cuota. Según el artículo 305 de la Ley General de la Seguridad Social, estás obligado si tienes el 50 % o más del capital social, o el 25 % o más ejerciendo funciones de dirección o gerencia.
Desde 2026, la base mínima de cotización del autónomo societario es de 1.424,40 € mensuales, frente a los 1.000 € vigentes entre 2023 y 2025. La cuota mínima pasa de unos 314 € a en torno a 435–450 € al mes, más de 1.600 € adicionales al año. Puedes calcular tu cuota de autónomo según tus rendimientos previstos.
El cambio viene de la Orden PJC/297/2026, que eliminó el suelo específico de este colectivo y devolvió la remisión al grupo 7 del Régimen General.
Dos consecuencias directas sobre la decisión:
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- Sube el umbral de rentabilidad. Ese sobrecoste hay que restarlo del ahorro fiscal, y la referencia habitual de los 40.000 € queda más justa de lo que era.
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- No hay tarifa plana. El autónomo societario no accede a la cuota reducida para nuevos autónomos, ni siquiera si la estabas disfrutando: se pierde al cambiar de encuadramiento.
Cómo pasar de autónomo a SL paso a paso
Cómo pasar de autónomo a SL se resuelve en tres frentes: Seguridad Social, constitución de la sociedad y Hacienda. Pueden solaparse en el tiempo.
Paso 1. Informar a la Seguridad Social
Como autónomo estás inscrito en el RETA. Al dar el salto, lo habitual no es darse de baja, sino comunicar una variación de datos para pasar a la condición de societario.
El trámite se realiza de forma telemática o presencial mediante el modelo TA.521/5, que comunica el alta como socio de una sociedad mercantil.
Paso 2. Constituir la sociedad
Estos son los trámites, en orden:
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- Certificado negativo de denominación social en el Registro Mercantil Central.
- Cuenta bancaria a nombre de la sociedad e ingreso del capital social.
- Estatutos sociales con objeto social, domicilio y sistema de administración.
- Escritura pública de constitución ante notario.
- Inscripción en el Registro Mercantil, en el plazo de dos meses desde la escritura.
- Certificado digital de la sociedad, obligatorio para relacionarse con la Administración.
El proceso puede completarse en 5 a 15 días hábiles por vía telemática. Tienes cada trámite explicado en detalle en nuestra guía sobre cómo crear una SL, y los costes desglosados en el artículo sobre cuánto cuesta abrir una sociedad limitada.
Paso 3. Ponerte al día en Hacienda
Aquí hay que distinguir dos planos.
Respecto a la persona jurídica: hay que solicitar el NIF provisional y presentar el alta censal mediante el modelo 036, indicando la fecha de inicio de actividad. También corresponde presentar la autoliquidación del ITPAJD, exenta de pago en la constitución pero de presentación obligatoria.
Respecto a la persona física: depende de cómo estuviera clasificada tu actividad en el IAE.
| Situación | Qué ocurre contigo |
| Actividad profesional que pasa a ejercerse mediante la sociedad | No causas baja en Hacienda: facturas a tu propia sociedad por los servicios que prestas |
| Actividad empresarial que asume la sociedad | Procede la baja como persona física; la relación con la sociedad pasa a ser retribuida por nómina |
En ambos casos hay que adecuar los epígrafes del IAE a la nueva realidad.
Paso 4. Fijar la fecha de corte
Este paso no aparece en las guías de trámites y es el que más problemas evita. Necesitas un día concreto desde el que factura la SL y deja de facturar el autónomo.
Sin esa fecha acabas con facturas emitidas por las dos figuras el mismo mes. La sociedad no puede facturar hasta tener NIF provisional y alta censal presentada.
Elige la fecha de corte antes de ir al notario, no después.
Qué pasa con tu negocio al cambiar de autónomo a SL
Al cambiar de autónomo a SL tu actividad no se traslada sola. Cada elemento del negocio necesita una decisión y un documento.
Activos, stock y equipos
Los bienes que usabas siguen siendo tuyos. Hay tres vías para que pasen a la sociedad:
| Vía | En qué consiste | A tener en cuenta |
| Arrendamiento | Sigues siendo propietario y se los alquilas a la SL | Renta a valor de mercado, genera ingreso en tu IRPF |
| Venta | Los vendes a la sociedad | Repercutes IVA y puede generar ganancia patrimonial |
| Aportación no dineraria | Los aportas como capital social | Exenta de ITPAJD; requiere valoración |
La aportación no dineraria es la vía más habitual cuando hay stock o equipos relevantes.
Si transmites el negocio completo como unidad económica autónoma, la operación puede quedar no sujeta a IVA conforme al artículo 7 de la Ley del IVA. Son operaciones que exigen análisis previo: mal planteadas, generan un coste fiscal evitable.
Clientes, contratos y proveedores
Ningún contrato cambia de titular por el hecho de constituir la SL. Hay que novarlos o firmarlos de nuevo a nombre de la sociedad.
Revisa también domiciliaciones bancarias, suscripciones y licencias: suelen quedarse a nombre del autónomo y generan gastos no deducibles en la sociedad.
Si tienes empleados
Los contratos se traspasan mediante subrogación empresarial, regulada en el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores. La sociedad asume los contratos con la antigüedad y las condiciones existentes, y es obligatorio comunicarlo a los trabajadores.
Errores frecuentes al pasar de autónomo a sociedad limitada
1. Calcular el ahorro comparando solo tipos impositivos. Faltan la cuota de autónomo societario, el coste de mantenimiento y la tributación al sacar el dinero.
2. Olvidar que el beneficio vuelve a tributar al extraerlo. El ahorro real depende de cuánto dejas dentro de la sociedad.
3. Darse de baja del RETA. Constituir una SL no elimina la obligación de cotizar.
4. No fijar una fecha de corte. Genera facturas duplicadas y una contabilidad imposible de cuadrar.
5. Traspasar stock o equipos sin documentarlo. Sin escritura, valoración ni factura, el problema aparece en la primera revisión.
6. Fijarse una retribución simbólica. Retribuirte desde tu propia sociedad es una operación vinculada y debe valorarse a precio de mercado. Es una de las principales causas de regularización, y puede obligar a presentar el modelo 232.
7. Dejar contratos y domiciliaciones a nombre del autónomo. Gastos que la sociedad paga pero no puede deducir.


